Hasta pronto

– Cómo estás?
– … Bien.
– Te noto algo diferente, cambiado…
– Nose, supongo que será el tiempo, tanto tiempo sin saber uno del otro…
– … y bien? Qué has estado haciendo?
– … Seguir estudiando, trabajar en los ratos libres… Ocupar todo el tiempo posible.
– Ah bueno, entonces… veo que bien, no?
La verdad es que no. Nada ha ido bien desde el día en que te conocí. Todo este tiempo he estado tapando cada hueco de mi pequeño corazón, intentando creer que podía vivir sin ti, de que puedo tirar hacia delante sin tener que estar cerca de ti… Y lo intento, de verdad. Soy… Bueno, intento ser valiente, ser fuerte, pero no va conmigo. Ser valiente significa no irse a la cama lleno de lágrimas y sufrir callando. Ser fuerte significa, verte y sonreír y hacer como si nada pasase. Pero te tendré siempre muy profundamente clavada en mi pecho, quiera o no.
– Tienes que ser fuerte… Yo lo he sido y mírame, aquí estoy mejor que nunca.
– Ya… Pero tu y yo somos personas diferentes, muy diferentes, tu piensas y yo siento.
– Y que se supone que debemos hacer?
– Vivir. Yo buscar un lugar para mí y tu buscar a alguien a quién puedas querer cómo yo te quiero a ti.
– Eso significa que es una despedida?
– No. Simplemente un hasta pronto, hasta que pueda mirarte y sentir indiferencia por ti… Sé feliz.