Cada día no es domingo

Abriendo otra vez el telón

Mes: agosto, 2013

Más libros: Simple & bon

Estos días de trabajo intenso, llego a casa más cansado que nunca, pero aún así con ganas de leer libros interesantes.

El libro del que hablaré hoy, es el de Simple & bon de Donna Hay, un libro que nos ilustra 240 recetas, simples y buenas.

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(Portada del libro)

Hay todo tipo de elaboraciones, desde desayunos, brunch, ensaladas, aperitivos y platos principales.

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(Índice)

Encontramos diferentes fotografias e ilustraciones de los platos, que con un estilo muy familiar al que utiliza mr. Wonderful, sencillo, a la vez algo vintage y utilizando elementos de decoración chulos hacen que le den más vida a los platos ilustrados.

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Este libro hace que uno encuentre la inspiración gracias a las creaciones de Donna Hay, ya que las presentaciones de todos los platos son muy originales. Además de que las recetas, no son para nada complicadas de elaborar y cómo siempre hay “peros”, esto de tener el libro entero en francés hace que sea algo más complicado.

Sin embargo es 100×100 recomendable, en este caso le doy mucha más importancia a las fotografias que al contenido de las recetas, ya que todo el mundo puede seguir unas pautas, pero lo realmente bonito es saber aplicar tus propias recetas con un empujón de inspiración gracias a estos libros.

La cosa va de libros: Cook it raw

Cómo ya hablé anteriormente sobre Cook it raw, estos días he tenido el placer de poder tener el libro entre mis manos, eso sí con alguna que otra dificultad, ya que leer en otros idiomas no suele ser mi fuerte, pero cuando hay un interés en aprender, todo es más fácil.

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(Portada del libro)

Es un libro que engaña un poco, siempre a bien por supuesto, no se trata de un libro con recetas ni explicaciones de platos, en este caso Alessandro Porcelli, director y fundador de Cook It raw nos explica un poco el concepto de Cook it Raw, sobre los encuentros que han tenido este grupo de cocineros que han sido invitados, no por su fama sino por su capacidad de usar la comida o los alimentos cómo vehiculo para aprender, explorar e intercambiar conocimientos.

Seguidamente encontramos biografías sobre los diferentes cocineros, cada uno de ellos con estilos diferentes, además de ser de diferentes países.

Al finalizar la parte del “conócenos un poco” llegamos al punto en que se explica detallada,ente los encuentros en cada país, sus productos y más información cómo gráficos sobre la producción de algún producto por añadas, temperatura, clima y algo importante… Geografía!

Pero lo más increible y la parte bonita en lo que un cocinero se fija, són en las fotografias e imagenes tomadas de las salidas al campo de los cocineros, conociendo productores y productos, estar mano a mano con ellos y ver el entorno, yo creo que para un cocinero suele ser importante estos datos a la hora de trabajar un producto y sacarle el máximo rendimiento,aunque esta claro que también si uno tiene la técnica, tiene el trabajo medio hecho.

Ls fotografias són muy inspiradoras, cómo es mi caso, cuando te gusta este estilo de cocina, es realmente adictivo ver cada una de las imagenes que salen de este libro, que lo recomendaría para echarle un par de ojeadas e inspirarte.

Yo creo que lo importante al ver este libro, es que cuando uno tiene pasión por su oficio, ya no se convierte en trabajo sino en una forma de vida y viendo cómo disfrutan haciendo lo que más les gusta, es fascinante.

siempre me gusta acabar las entradas con alguna frase y esta vez es de una película, que por cierto recomiendo, Hacia rutas salvajes; “La felicidad es real cuando se comparte.”

Cook it raw

Hará unos cuantos meses, cuando estaba a mitad de finalizar mis estudios de cocina, me puse a pensar que era lo que realmente quería llegar a ser cómo cocinero, que tipo de cocina me gustaría acabar desarrollando, el estilo y sobretodo la identidad que marca a un cocinero para diferenciarse del resto…

La verdad es que no es nada fácil decantarse por las diferentes corrientes que hay en la actualidad, hoy en día existen cocinas de todo tipo, la tecnoemocional, la tradicional, slowfood, fastfood, vegana, naturista, macrobiotica, casera, frugivora, creativa… Una infinidad de movimientos por el cual es dificil decidirse.

Pero en uno de ellos encontré una fuente de inspiración brutal, un movimiento cuyos cocineros curiosamente les tengo una admiración brutal, entre ellos se encuentran Pascal Barbot (Astrance, Paris), Narisawa (les creations de Narisawa, Minato), Massimo Bottura (Osteria Francescana, Modena) Alex Atala (D.O.M, Sao Paulo) Iñaki Aizpitarte (Chateaubriand, Paris) y entre ellos algunos cocineros conocidos internacionalmente.

Cook it Raw

Cook it Raw reúne a chefs de vanguardia y productores de alimentos tradicionales para explorar las posibilidades de la cocina. Al proporcionar un espacio para el intercambio real, los encuentros o cumbres de estos cocineros, no sólo fomenta la innovación en el plato, sino que se ocupa de cuestiones ambientales, sociales y culturales también. Se crea una oportunidad para que los participantes compartan y desarrollen sus habilidades y conocimientos, Cook it Raw deja su huella creativa en los chefs que viajan y así también conocer la vida cultural del país de acogida. Cook It Raw no sólo ayuda a preservar costumbres alimenticias en peligro de extinción, pero influye en las ideas y técnicas de algunos de los chefs más innovadores del mundo, avanzando, en otras palabras, el futuro de la cocina.

Después de cinco reuniones, Cook It Raw ha llegado a una etapa en la que está dispuesta a ampliar de reuniones temporales a la influencia permanente centrado en los siguientes principios:

Medio ambiente
Colaboración
Creatividad
Tradiciones

Los valores del movimiento

Usando la cocina para hacer frente a los problemas sociales, culturales y ambientales.
Fomentar el intercambio cultural y el entendimiento
Favorecer el intercambio, la preservación y el desarrollo de habilidades y conocimientos
Fomento de la amistad y el espíritu de colaboración entre los cocineros, los participantes y el país anfitrión

Cómo?

En cada reunión, se profundiza en la estructura de algunos de los destinos más fascinantes de la tierra e investiga sus tradiciones más interesantes. Después de días de inmersión y compromiso, los chefs presentarán sus descubrimientos en un plato, dando a sus clientes y los siguientes en todo el mundo – una perspectiva sensorial diferente en un destino que pueden o no estar familiarizado.

Exploración

Porque el desarrollo de un sentido de lugar es tan integral de la filosofía de Cook It Raw, cada capítulo se lleva a cabo en una nueva ubicación. Los chefs exploran este nuevo entorno de alimentación, la pesca, la caza y la recolección, y relacionarse con expertos locales que ofrecen sus conocimientos únicos en productos locales y técnicas de cocina.

Meditación

Una vez que los chefs han aprendido de los expertos locales, exploraron la tierra, y utilizaron sus manos para alimentarse, cazar y pescar los productos, que tengan tiempo para reflexionar sobre las posibilidades y desafíos que los nuevos regalos de medio ambiente, y experimentar a medida que comienzan a componer sus obras de arte culinarias.

Noche final

En la noche final del evento, cada chef prepara un curso que se sirve en una cena exuberante y emocionante. Con un título que actúa inevitablemente como una oda a la tierra que lo inspiró, cada plato ofrece la interpretación individual del chef de las experiencias sensoriales que le informaron.

Repercusión

Cook It Raw no termina cuando los cocineros se van a casa. Al traer su propia creatividad a los productos y las prácticas tradicionales, los chefs pueden ayudar a revitalizar la cultura alimentaria local. Y ellos también han cambiado muchas de las cosas que aprenden servirán como fuente de inspiración en sus propias cocinas. A partir de este encuentro de la innovación y la tradición se encuentra el futuro de la cocina.

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(Pascal Barbot, imagen del libro Cook it Raw)

Bordeaux 2013 parte 2

Escribir después de una jornada larga de trabajo realmente no suena atractivo para nadie, pero últimamente se está volviendo una terapia.

La verdad es que no sé por dónde empezar a explicar un poco la situación que tengo, pero vamos a intentarlo…

Llegué a Burdeos después de varios intentos (agradeciendo a vueling los retrasos y cancelaciones de vuelo) varios intentos que me costaron jornadas laborales en las que realmente había mucha faena, pero bueno no voy a escupir en el plato en el que voy a comer en septiembre. Así que con mil retrasos llegué al centro, que por cierto me tuve que pagar el hotel porque a ciertas horas ya no pasan los trenes hacía Mussidan, que es en el pueblo dónde me encuentro ahora.

Me instalé el dia siguiente en el piso pero con la mala pata de que aquel día ya me tenía que vestir de largo y ponerme el delantal, teníamos muchos clientes para cenar y los menús aún por crear y decidir. (Vamos que no pegué ojo en aquellos días horribles)

Semanas hablando, probando y creando platos, combinando sabores, colores y aromas llegamos aa conectar los 7 dias de la semana con menús de 5 platos. (Aperitivo, primero, resistance, slección de quesos y postre) suena chulo? Pues la faena se multiplica por 10 cuando uno está sólo en cocina.

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(Selección de quesos)

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(Uno de los primeros postres de prueba, al final se quedó en bizcocho de choco-canela, sorbete de mango y toffe)

Se puede decir que las he pasado malas en esa cocina a la vez que he disfrutado cómo un niño pequeño con nuevos juguetes.

Hay una frase que me encanta, que es la de: antes de ser feliz la vida te enseñará a ser fuerte.

Me recuerda día a día que no hay que tirar la toalla y por muchas ganas que uno tenga de dejarlo todo y volver a casa, ante todo estará el orgullo pero también la valentía del luchar por un futuro digno y lleno de experiencias.

Bordeaux 2013 Parte 1

Hace tiempo que tenía esto un poco abandonado, más que nada por cansancio y no por pereza… Quería escribir esta experiencia después de mi regreso de esta aventura en Francia, pero creo que las ganas me pueden.

Bien, ya serán más de dos meses que llevaré cómo cocinero en la región de Aquitania, concretamente en Saint-Front de Padroux, “Chateau la Thuilière” un chateau & relais.

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(foto del pase de postres)

Nunca me habría imaginado el poder estar en la cuna de la gastronomía, cocinando y lo más importante el poder aprender de los productores sobre cómo es la mejor forma de manipular sus productos y el cómo almacenarlos.

Al principio, ni yo imaginaba que estaría en el sur de Francia, pero son cosas de la vida… Cuando dices no a algo que realmente te hubiera gustado y seguramente habría aprendido muchissimo cómo sería el stage en Compartir, va y a los pocos dias me llega esta oportunidad tan buena, el poder llevar una cocina sólo, cón un cierto número limitado de comensales y además sólo cenas… (Más el piso y los gastos que conllevan) y una de las cosas que a un cocinero joven le hace mucha falta, un contrato indefinido.

Se puede decir que me ha costado mucho adaptarme, el idioma, la forma de trabajar, los horarios, pero ha valido la pena llegar hasta dónde he llegado, el poder disfrutar ni aun que sea de dos mintos de descanso en pleno campo, no tiene precio.

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A lo que viene a decir esta entrada, yo no soy mucho de decir que estamos perdiendo trenes, me gusta utilizar la metafora de vivimos en un tren a toda ostia y que si no bajas en una estación, siempre habrá otra dónde brille más la vida.